¿Qué es el aprendizaje significativo?

El aprendizaje significativo nos enseña que en el aula, no basta con saber la asignatura. Hay que saber de la evolución de la psicología educativa, es decir, de cómo aprenden los estudiantes. Es muy importante enseñar como el alumno aprende, ya que, si no es así, pueden aparecer dificultades en el aprendizaje.

Los humanos aprendemos a largo plazo por construcción, como en esta fotografía, en la que una pieza encaja con otra. Aprendemos relacionando unos conceptos con otros. A continuación, conectamos estos conceptos como si de un puzle se tratara, un puzle que forma nuestra estructura o malla de conocimiento.

David P. Ausubel, Joseph D. Novak y Helen Hanesian, son especialistas norteamericanos en psicología educativa de la Universidad de Cornell, que tienen como precedente al psicólogo bieloruso Vygotsky. Han diseña­do la teoría del aprendizaje significativo, aprendizaje a largo plazo, o teoría constructivista. Según esta teoría, para aprender, es necesario relacionar los nuevos aprendizajes a partir de las ideas previas del alumnado.

El aprendizaje es una construcción de conocimiento en el que unas piezas encajan con otras en un todo coherente. Por tanto, para que se produzca un verdadero aprendizaje a largo plazo y que no sea rápida y fácilmente expuesto al olvido, es necesario conectar la es­trategia didáctica del profesorado con las ideas previas del alumnado. Además, hay que presentar la información de manera coherente y no arbitraria, «construyendo» de manera sólida, los concep­tos e interconectando los unos con los otros en forma de red de conocimiento. El aprendizaje, para que se pueda denominar aprendizaje, debe ser significativo; o, en otras palabras: debe ser un aprendizaje que adquiera la propiedad de serlo a largo plazo.

En la práctica docente, es de vital importancia contemplar los conocimientos previos del alumnado. Hay que poder enlazarlos con las ideas nuevas y conseguir un aprendizaje real y, por tanto, significativo. En el aprendizaje por construcción, los conceptos van encajando en la estructura cognitiva del alumnado. Como resultado, el alumno aprende a aprender aumentando su conocimiento.

Los seres humanos tenemos un gran potencial de apren­dizaje, que perdura aunque no se llegue a desarrollar. El aprendizaje significativo, precisamente, facilita la expansión de dicho potencial. Hay una disposición favorable por parte del alumnado hacia este tipo de aprendizaje. El aprendizaje significativo aumenta la autoestima, potencia el enriquecimiento personal, muestra el resultado del aprendizaje y mantiene alta la motivación para seguir aprendiendo.

Aprendizaje significativo vs. Aprendizaje por repetición

«La esencia del aprendizaje significativo radica en el hecho de que las ideas están relacionadas simbólicamente y de manera no arbitraria —no al pie de la letra— con lo que el alumnado ya sabe» (Ausubel, Novak y Hanesian, 1978, Novak 1985). Podemos decir, por tanto, respecto a los materiales y recursos para el aprendizaje, que se produce aprendizaje significativo si el material está relacionado de manera no arbitraria con la peculiar estructura cognoscitiva del alumnado.

El aprendizaje basado en la repetición tiende a inhibir un nuevo aprendizaje. El aprendizaje significativo facilita el nuevo aprendizaje relacionado. Por otra parte, los materiales aprendidos significativamente pueden ser retenidos durante un período relativamente largo de tiempo —meses, e, incluso, años—. En cambio, la retención del conocimiento después de un aprendizaje memorístico por repetición mecá­nica es de un intervalo corto de tiempo —varias horas o, a lo sumo, algunos días— (González et al. 2000).

Ausubel D. P., Novak J.D. y Hanesian en su libro Psicología educativa, un punto de vista cognoscitivo dicen: «Es obvio que puede aprenderse y retenerse mucho más si se le pide al alumno que asimile únicamente las sustancias de las ideas en lugar de las palabras exactas para expresarlas… Adquirir grandes volúmenes de conocimiento es sencillamente imposible si no hay aprendizaje significativo. La coherencia del discurso lograda por “comprensión”, facilita indudablemente el aprendizaje y la retención; pero, a menos que el aprendizaje sea también significativo, será muy poco el conocimiento, organizado de cualquier otra manera, que pueda asimilarse».